El festejo del toreo a caballo duró tres horas y se saldó sin el corte de trofeo alguno. Fotografías: Galdona.
Ganado: Seis toros de Rosa Rodrigues, despuntados reglamentariamente para rejones, De comportamiento colaborador durante la lidia.
Rejoneadores: Sergio Domínguez (saludos y vuelta al ruedo tras petición familiar), Óscar Borjas (silencio y pitos tras tres avisos) y Sebastián Fernández (saludos tras aviso y silencio tras aviso).
Presidencia: A cargo de Ángel Ansa Echegaray, asesorado por Francisco Sagardía y por el veterinario Fernando Gaviria, se esforzó por evitar lo inevitable.
Incidencias: Más de media plaza. El quinto regresó al corral tras sonar los tres avisos y su jinete pasó por la enfermería, mermado por las volteretas sufridas al intentar descabellarlo.
El festejo se iba por el sumidero, las monturas pasaban de forma interminable alrededor de los toros. No importaba si las suertes se hacían al estribo o a la grupa. La corrida llegaba a las dos horas y media al salir el quinto y el director de la banda se atrevió con ‘Nerva’.
A estas alturas de festejo, los solos de trompeta o el trío del pasodoble, no parecieron pesar a los músicos que se llevaron la ovación más cerrada de la tarde. Mientras, el burgalés Oscar Borjas se las veía con un toro cinqueño, que fue de salida muy reservón y que terminó por embestir. Borjas había sumado algunos momentos de brillantez al quiebro en su primer toro, pasándose los toros invirtiendo la batida a cámara lenta en el embroque y en este quinto, a los sones del pasodoble, se lució con varias banderillas al violín.
Pero llegó la hora de matarlo y el rejón de muerte trasero con el que cazó al toro no fue ni mucho menos efectivo. Comenzó un rosario de fallos con el descabello, que fue impacientando al público. El rejoneador, con pocos festejos toreados, fue descomponiéndose mientras los avisos iban cayendo. Volteretas, nuevos intentos y justo, cuando los timbaleros tocaban el tercer aviso, el caballero recibió la paliza final por la que fue sacado del ruedo por los auxiliadores.
La tarde desafortunada no fue sólo de Borjas. Aunque para el calagurritano Sergio Domínguez también fuese el segundo paseíllo de la temporada, la experiencia le hizo no escuchar ningún aviso. Eso sí, su conexión con el público fue muy escasa.
De poco sirvieron los alardes caballistas sin toro para conectar con el respetable, ni una actuación mucho más templada en el cuarto toro mientras los tafalleses merendaban.
Quizá con pureza o quizá de forma injusta con arreglo a los cánones, el rejoneo de Sergio Domínguez ha quedado ya aparcado en una estantería con la que sólo conectan la familia y amigos llegados desde Calahorra. Los rejones de muerte atravesados, los pinchazos, tampoco ayudaron mucho.
De más lejos llegaba Sebastián Fernández. Granada queda muy lejos de Tafalla pero el de Atarfe hizo el camino con sus monturas hasta Navarra.
Fernández intentó recrear de salida la suerte de la garrocha, pero con unos toros que pasan tantas veces por el ruedo antes de ser lidiados, aquello resultó un petardo.
Luciendo unos caballazos preciosos, intentó seducir al público con pares al violín y banderillas cortas. El primer cinqueño que le tocó en suerte fue viniéndose arriba, pero marcando la tónica de la tarde, pinchó repetidamente con los rejones y se atascó con el descabello.
En el sexto, tras el suceso de los tres avisos, la banda intervino a la desesperada interpretando el pasacalles ‘Paquito el chocolatero’ durante la lidia. Agarrándose la afición a un clavo ardiendo, se lo jalearon todo hasta las banderillas cortas. Y aunque resultó el trabajo más breve y llevadero de la tarde, Fernández se atascó con los aceros y terminó escuchando un aviso.
Terminaba así un festejo de rejones inaguantable por metraje, formas y fondo. Que sumado al que sufrieron el año pasado los tafalleses, lo convierten en dos annus horribilis para el toreo a caballo a la orilla del Cidacos.
O un caballero estellés lo remedia el próximo año en la temporada de su despedida o la tarde de ayer puede ser un réquiem para las ternas de jinetes de la Feria de Tafalla. Pocos incautos volverán a pasar por taquilla.
Información de Pascal Lizarraga, publicada en Diario de Navarra.










Festejos taurinos Pamplona, S. XIX