Se esperaba más tanto de los utreros como de la pareja de novilleros, que se fueron de vacío. Imágenes.
Ganado: Cuatro utreros de Prieto de la Cal, bien presentados, de variadas capas (un negro, dos jaboneros y un castaño) pero de juego decepcionante, mansitos complicados.
Novilleros: Curro Márquez (silencio en ambos) y García Corbacho (silencio y vuelta por su cuenta.
Lugar y fecha: plaza de toros de Lodosa (Navarra). 2 de agosto de 2025.
Incidencias: Media plaza. La presidencia, correcta. Segunda y última novillada picada de la Feria del Piquillo de Oro.
Ayer se pudo ver en Lodosa una novillada complicada y mansita de Prieto de la Cal, lidiada por dos novilleros con mucha edad, podo rodaje y con cuadrillas muy mejorables.
El que abrió plaza fue un novillo negro, con codicia en el caballo pero muy mal picado por Navarrete, sin fijar el caballo en su sitio y terminando de picar en toriles. En el tercio de banderillas, cuando bregaba El Ruso, se cayó hacia atrás, pudo ser corneado; por fortuna, sólo presentó magulladuras. En la muleta, el novillo embistió con la cara arriba. Tampoco intentó bajarle la mano. No se acopló Márquez; por lo menos, mató con rapidez y fue efectivo.
El segundo, un jabonero de bonita estampa, lo toreó García Corbacho despegado y desconfiado: Pese a ello, se pudo ver algún derechazo suelto. Mató de media estocada muy trasera y el público guardó silencio.
El tercero fue otro jabonero, de más trapío. Márquez careció de quietud y fue dando muletazos sueltos, de uno en uno, sin transmitir. Terminó con una estocada y un descabello. Silencio. Se le vio demasiado verde como para tomar la alternativa este mes, al parecer en San Roque.
El cuarto, un utrero castaño, muy raro en esta ganadería, lo brindó García Corbacho a las peñas. Y a ese terreno se lo llevó, para intentar ganarse a la solanera. Con más voluntad que arte, optó por una faena tremendista. Pese a que se le atragantó el estoque –cuatro pinchazos, se inventó una vuelta al ruedo.













Festejos taurinos Pamplona, S. XIX