UNA BUENA NOVILLADA DE PRIETO DE LA CAL HA ABIERTO LA FERIA DE LODOSA

Salida a hombros en Lodosa de los dos novilleros. Fotografía: Manuel Sagüés.

Salida a hombros en Lodosa de los dos novilleros. Fotografía: Manuel Sagüés.

Los dos novilleros, Carlos Aranda y Javier Orozco, han salido a hombros.

Ganado: Cuatro utreros de Tomás Prieto de la Cal, bien presentados y de buen juego; mejores, con más poder los dos últimos, de capa negra; salvo el primero, los demás han sido aplaudidos en el arrastre.

Novilleros: Carlos Aranda (oreja en ambos) y Javier Orozco (saludos y dos orejas).

Lugar y fecha: Plaza de toros de Lodosa, en Navarra. 31 de julio.

Incidencias: Media plaza. Tarde soleada y agradable. Primera de la XXII Feria del Piquillo de Oro. Los dos novilleros han salido a hombros.

El XXII Piquillo de Oro ha comenzado esta tarde con una muy buena novillada picada, tanto por la materia prima como por la mano de obra. Tomás Prieto de la Cal ha lidiado cuatro utreros –jaboneros los dos primeros y negros los dos últimos- bien presentados y de buen juego, más cuajados y con más poder los de capa negra. El encierro ha agradado al público, que ha aplaudido en el arrastre al segundo, al tercero y al cuarto.

Derechazo de Carlos Aranda.

Derechazo de Carlos Aranda al tercero de Prieto de la Cal.

Esta buena materia prima ha permitido el triunfo de los dos novilleros. En primer lugar, ha actuado Carlos Aranda, que ha realizado una faena larga ante el que ha abierto plaza, con muchos muletazos pero con pocos de calidad. En cualquier caso, ha matado de una estocada y ha cobrado la primera oreja de la tarde y de la feria. Ha mejorado su imagen frente al buen tercero, llamado Felino, al igual que el cuarto. Ha realizado una interesante faena y, pese a que ha matado de un bajonazo y la petición no ha alcanzado la condición de mayoritaria, el palco le ha concedido un trofeo, el necesario para salir a hombros.

Javier Orozco, citando al cuarto y último de la buena tarde de toros.

Javier Orozco, citando al cuarto y último de la buena tarde de toros.

Javier Orozco, por su parte, ha corroborado la buena imagen dejada el día de Santiago en la plaza de Tudela. Su primer trasteo ha sido irregular, de altibajos. Lo ha cerrado con una buena estocada y ha escuchado una ovación, a la que ha correspondido saludando desde el tercio. Ante el que ha cerrado plaza, ha confirmado su estilo sereno y ha toreado con limpieza y sabiendo siempre lo que hacía. Ha matado con una gran estocada y ha sido premiado con las dos orejas del buen vazqueño.

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