Sin ofertas en una licitación y una posterior invitación a cuatro empresas, el consistorio negocia de forma directa con un empresario y aumenta el presupuesto.
A mes y medio escaso para la celebración de las fiestas de Sangüesa, es todavía una incógnita si habrá feria taurina o no. El Ayuntamiento de la ciudad no ha logrado todavía cerrar un contrato con una empresa para la gestión de la plaza y la organización de los festejos taurinos que habitualmente acompañan la programación festiva en honor del patrón San Sebastián.
Dada la premura y la insólita situación, el consistorio celebraba este miércoles un pleno extraordinario y urgente para incrementar, vía modificación presupuestaria, en 15.500 euros la partida destinada a financiar la feria taurina y sus encierros. Lo hacía con cargo a los ingresos del ICIO y con los votos favorables de AISS (alcaldía) y PSN, y en contra de EH Bildu, grupo que se mostraba contrario al incremento y a cómo se articulaba.
Según trascendió, en un primer momento el consistorio celebró una licitación pública del contrato de la feria taurina de 2025. Se presentó solo una oferta (el plazo iba del 20 de mayo al 6 de junio), pero finalmente se retiró. Después, siguiendo el procedimiento que ampara la Ley de Contratos Públicos, el ayuntamiento invitó a 4 empresas a participar en la licitación, pero ninguna dio el paso. Así, se optó por una tercera vía, la negociación directa con un empresario, de la que se derivó la necesidad de incrementar el presupuesto. Con la modificación aprobada ayer, el gasto global destinado a la feria pasaría de 45.000 euros, IVA incluido, a unos 60.000, IVA incluido. El objetivo es cerrar la adjudicación en los próximos días.
Tal y como refería el alcalde, Javier Solozábal (AISS), entre las razones de la argumentación para motivar la urgencia del pleno, “el mercado de la ganadería ha mostrado una tendencia alcista en el precio de los novillos por la escasez de bravo a raíz de la pandemia de covid de 2020 que, al parecer, ha derivado en un incremento del precio del toro excepcional”.
Según el pliego de licitación original, el consistorio exige organizar una corrida de toros de 6 toros, una corrida mixta (para un rejoneador y uno de los triunfadores anteriores de la feria), dos novilladas sin picar de 6 erales para tres novilleros, una becerrada (sin muerte) para cuadrillas, un concurso de recortadores con novillos toros, 6 encierros (con encierrillo previo) y sueltas de vaquillas posteriores, una suelta de vacas en la fiesta del club taurino y desencajonamientos públicos.
Dudas
“Aquí venimos a votar un aumento de dinero público para destinar a la feria taurina y en la documentación aportada se habla de que el contrato se licitará, cuando lo que se está haciendo es un contrato a dedo”, censuraba el portavoz abertzale Miguel Erdozain. “Esonos genera dudas, y también que se aumente un 34% el presupuesto, lo que supone un cambio sustancial en las condiciones, por lo que igual habría que dejar esa negociación directa y volver a sacar a concurso el contrato, pues ahora sí podría haber empresas interesadas”, añadía.
José Félix Ojer (PSN) confesaba que fue invitado a participar en la redacción del pliego y las negociaciones con el empresario. Optó por aprobar la modificación presupuestaria, pero dijo que consultará con expertos si el procedimiento es el correcto. “Veremos si al final se adjudica”.
Artículo de Aser Vidondo, publicado en Diario de Navarra.









Festejos taurinos Pamplona, S. XIX