Estellés del 99, el rejoneador lidiará este sábado en la primera corrida de la feria de su ciudad seis toros de distintas ganaderías en una gesta en solitario, en la que contará con 16 caballos, doce de ellos de la casa, algunos ya estrellas y otros muy jóvenes.
Guillermo Hermoso de Mendoza (Estella, 1999) vuelve este sábado, 2 de agosto, a la plaza de toros de Estella donde el año pasado acompañó a su padre, Pablo Hermoso de Mendoza, en su despedida como rejoneador. Regresa en solitario para encerrarse con seis toros de ganaderías distintas en la primera corrida de la feria. Dieciséis caballos para un reto que se ultima con esfuerzo e ilusión en la finca familiar de Zarapuz. Una corrida pensada al detalle, concebida como un evento para una tarde que se espera inolvidable.
Protagonizar en solitario el cartel es muy poco habitual y la primera pregunta es ¿por qué?
Es verdad que no es tan típico. Mi padre en toda su trayectoria ha toreado más 2.500 corridas y lo ha hecho tres veces en su vida. Va a ser la primera para mí. Ya con anterioridad me plantearon que lo hiciera en Bilbao pero este año era el primero sin mi padre y, sobre todo, contamos con una cuadra mucho más amplia porque tenemos los míos y los suyos. Hablando un día de cómo iba la temporada, de que me quedaba fuera de Madrid -algo duro porque todos los toreros queremos estar allí- y de ver que no te han dado el trato que creías merecías por haber triunfado surge esa idea sin hablar al principio de plazas.
Y eligió Estella.
También es un reto personal y, cuando me lo dijo mi padre, la primera que se me ocurrió fue esta plaza. La que me marcó verdaderamente en mi debut para poder dedicarme a esto, en la que tuve mi primer percance y viví las emociones del inicio en la profesión. Lo más lógico pudiera haber sido en una plaza más grande pero fue algo también romántico, que la primera vez sea en mi pueblo, con mis amigos, mis paisanos.
¿Qué destaca de los 16 caballos?
Doce son de nuestra casa. Caballos navarros. Va a ser un reto en ese sentido porque hay muchos muy jóvenes. Indudablemente, van todos los caballos estrella Berlín, Ecuador… pero luego algunos que va a ser prácticamente la primer vez que los saque. Está siendo una semana muy dura en la que tengo todo el apoyo de mi padre porque montar 16 caballos al día uno solo sería imposible.
¿Qué tiene de diferente la preparación para la del sábado respecto a otras corridas?
Aunque son varias las ganaderías de un encaste, cada una tiene su prototipo y creo que es importante la variedad para que no resulte monótono. Lo que más te tienes que preparar es sin duda físicamente pero también mentalmente. Sentir el espectáculo, darle variedad, mostrar algo diferente que a lo mejor no entra tanto en tus valores artísticos y ese día lo tienes que hacer. Al ser algo nuevo, está aún la incertidumbre.
¿Cómo se evita esa monotonía?
Trabajas para tener el repertorio y la lucidez de saber en qué momento hacer una cosa, en qué momento otra. De armar el espectáculo, no perder los papeles y que no tenga ritmo. Uno entrena muchas cosas, algunas que no ha hecho nunca y hay que saber cómo darán luego en la plaza. Tener claras esas cosas y lo más perfeccionadas posibles siendo capaz, al mismo tiempo, de cuadrar todo eso con el toro.
¿Satisfecho con la temporada?
Está siendo preciosa, artísticamente muy importante y con triunfos. El punto más alto ha sido sin duda hasta ahora el público de Pamplona. Después, cortar otro rabo a los pocos días en Bayona, otra plaza de primera. Al día siguiente gané el Trofeo del Rejón de Oro, luego el rabo de Tudela. Un año muy importante en el que los triunfos están avalando el momento en el que estoy. Sobre todo, estoy disfrutando. Cuando disfrutas y ves las cosas claras la gente lo valora y también lo hace.
Decía que prepara este día con su padre. ¿Siempre está ahí?
Sí. Como si fuera a torear mañana. No lo hace públicamente pero su mayor pasión son los caballos y sigue. Diría que incluso hasta más que antes.
Es muy joven. ¿Le queda tiempo para otras cosas, las añora?
Al final, creo que todo en la vida tiene un sacrificio y cuando decides dedicarte a una profesión como ésta sabes dónde te metes. Pienso que te da un punto de madurez en la vida, de saber organizarte, cuándo puedes irte de vacaciones, cuándo no. Hay momentos en que tus amigos lo hacen y tú no puedes, pero son los sacrificios por vivir la profesión que amas.
¿Alguna vez ha dudado, ha pensado en dedicarse a otra cosa?
Siempre hay momentos en los que surgen más dudas. Cuando empecé, por ciertas críticas.
¿Cómo se lleva el ser hijo del número 1?
Se aprende aunque a veces te parece que una crítica no ha sido justa, que no la acabas de entender. Y te hace pensar si merece la pena. El peso del número 1. Pero creo que te da ese punto de madurez porque te quedan dos opciones. O seguir tu camino, centrarte en lo tuyo, tener siempre los pies en el suelo. O dejarlo. Decidí tirar para adelante, lo voy llevando y aprendiendo a convivir con esa parte dura de la profesión. Como torero, hay momentos en lo que parece que todo el esfuerzo, el trabajo no se ve recompensado. Pero no queda otra que ‘seguir dándolo’ para que los triunfos refrenden los sitios en los que quiero estar.
¿Diría que su generación va a los toros? ¿Qué observa en las plazas de España y México?
Creo que es algo que aquí en nuestra zona se ha politizado un poco y ha repercutido en que a muchos jóvenes por su ideología a veces les cueste. Pero a nivel nacional estamos viviendo un momento con mucha gente joven. Madrid, pero también San Fermín. Y en Estella, lo mismo en el sol. Si van a pasárselo bien es una forma de atraerlos para que verdaderamente conozcan lo que es la tauromaquia y luego decidan si les gusta o no. Si verdaderamente te lo pasas bien, si encuentras esa liturgia que tiene. Buscar una u otra. Pero lo viven, lo viven y lo conocen porque creo que hoy en día, con las redes sociales, es muy fácil criticar algo sin conocerlo. En mostrarlo estamos muy implicados en mi generación, los toreros jóvenes.
En cuanto a esas redes sociales, ¿se apoya mucho en ellas?
Uso mucho el teléfono y las redes sociales muchísimo como información de todo tipo. Pero antes era mucho más activo en mis perfiles y luego he llegado a un punto que te planteas la necesidad de que todo el mundo sepa dónde estás, qué estás haciendo. Es una evolución y cuando te vas haciendo más conocido buscas algo más la intimidad. Luego, las cuentas profesionales las llevamos entre mi hermana y yo.
Entrevista de María Puy Amo, publicada en diariodenavarra.es









Festejos taurinos Pamplona, S. XIX