RESUMEN DE LA TEMPORADA TAURINA NAVARRA (I). VARIAS GRATAS NOVEDADES

El festival de Noain, todo un éxito artístico y económico, se convirtió en una de las más gratas novedades de la temporada.

El festival de Noain, todo un éxito artístico y económico, se convirtió en una de las más gratas novedades de la temporada. Fotografía: Eduardo Buxens.

Pese a la mala situación económica, se registró un índice de asistencia de 5.089 personas por festejos, cifra algo superior a la correspondiente a la temporada anteior y a las de 2007 y 2008.           

La crisis ha afectado a todos los sectores económicos y, por supuesto, también al taurino de Navarra. Pese a ello, durante la pasada temporada, se programaron 47 festejos con muerte de astados y se celebró uno menos; el primero, en Fitero, en marzo, tuvo que suspenderse por la lluvia. Pese a ello, los datos invitan a ser optimistas, ya que los citados festejos arrojaron una media de 5.089 espectadores, cifra superior  a la de las temporadas de 2007, 2008 y 2012.

Asimismo, otros números reflejan que la afición taurina en Navarra continúa muy viva. Prueba de ello es que a esos 46 festejos acudieron, aproximadamente, un total de 234.1000 espectadores, número que pone a la cabeza a los toros entre los espectáculos culturales de nuestra comunidad autónoma, que cuenta con 630.000 habitantes.

Por otro lado, entre ese temporal económico, la temporada taurina en Navarra estuvo cargada de novedades, de las que tres fueron especialmente gratas: la aparición de un nuevo escenario –el de Noain-, la alternativa del navarro Javier Antón y el debut con picadores del novillero cirbonero Javier Marín.

Debido a la mencionada suspensión en Fitero, por primera vez la temporada arrancó en Pamplona y fue avanzando, con normalidad, hasta concluir el 29 de septiembre en Corella. El número de escenarios fue el mismo que el año anterior; eso sí, con un cambio: Cascante no ofreció festejos con muerte, sólo populares, y su baja quedó eclipsada por la incorporación de Noain a los festejos taurinos. En esta población se celebró un festival que fue todo un éxito, tanto artístico como de asistencia, pues el público llenó las dos mil localidades de la plaza de toros.

De este modo, volvieron a ser trece las poblaciones navarras que ofrecieron festejos taurinos. Concretamente, Pamplona, Tudela, Estella, Tafalla, Sangüesa, Corella, Fitero, Cintruénigo, Olite, Peralta, Lodosa, San Adrián y Noain.

En todas estas plazas se concedieron un total de 145 orejas a las 254 reses que se estoquearon, entre toros, utreros y erales. Siguiendo con los trofeos, sólo se cortó un rabo; éste lo paseó el rejoneador Roberto Armendáriz, precisamente, en la plaza de su tierra natal, en una tarde para el recuerdo.

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