LOS NOVILLOS NAVARROS DE BAIGORRI, POR ENCIMA DE LA MANO DE OBRA EN LA PLAZA FRANCESA DE MUGRON

Natural del madrileño Ochoa al cuarto de Ganadería de PIncha.

Natural del madrileño Ochoa al cuarto de Ganadería de PIncha.

Hubo aplausos en el arrastre para los tres primeros ejemplares y el sexto recibió una fuerte ovación. Galería de imágenes.

Ganado: Seis utreros de Ganadería de Pincha, el primero en calidad de sobrero, bien presentados aunque desiguales, que cumplieron sobrados en varas, nobles y de buen juego en conjunto, salvo el quinto, que acabó desarrollando sentido.

Novilleros: Carlos Ochoa (oreja y vuelta tras aviso), El Adoureño (silencio tras dos avisos y silencio tras aviso) y Dorian Cantón (saludos y dos orejas), que debutó con picadores.

Lugar y fecha: Plaza de toros de Mugron (Francia). 2 de abril.

Incidencias: Tres cuartos largos de plaza (algo más de dos mil personas). Tarde agradable que terminó en fresca. Lunes de Pascua. El ganadero navarro José Antonio Baigorri hizo su presentación en Francia con una novillada completa. En la cuadrilla de Canton, que salió a hombros, torearon el picador tudelano Juan Manuel Sangüesa y el banderillero pamplonés Manolito de los Reyes. Numerosa presencia de aficionados navarros, llegados, sobre todo, en un autobús del Club Taurino de Pamplona.

El resumen del festejo es el siguiente: buena novillada de Ganadería de Pincha, sin un novillo de esos excelentes, y falta de hambre de triunfo de la terna novilleril, que además falló repetidamente con el estoque, lo que impidió que se cortasen más orejas. Fue digna de elogio la organización de la jornada por parte de la peña taurina de Mugron. ¡Cuánto debemos aprender de Francia!

La tarde en Mugron no comenzó bien para los intereses de José Antonio Baigorri, ganadero navarro que hacía su presentación en Francia. Al que abrió plaza, un hermoso utrero llamado Verdolago, número 87, un subalterno lo estrelló contra un burladero y el novillo salió del choque sin condiciones para la lidia, inutilizado, con rotura del cuello posiblemente. Hasta entonces, todo lo había hecho bien en la capa de Ochoa.

Salió el sobrero, Holgado, número 80, un noble ejemplar que sufrió una voltereta por un mal capotazo. Por fortuna, no hubo más consecuencias, al menos aparentes. El utrero tomó dos señoras varas y mantuvo su nobleza en el último tercio. Tardo de arrancada y agarrado al piso, el novillero madrileño lo entendió y ejecutó buenos muletazos, bien ligados. Mató de una estocada y cobró una justa oreja.

Ante el cuarto, Oleandro, número 90, un utrero noble, sin más, que se dejó hacer, el entendimiento fue menos aunque  la faena de Ochoa fue de menos a más. La pena fue que no acertó con el estoque, por lo que dio una merecida vuelta al ruedo. El novillero madrileño no dejó mala imagen, pero se le vio algo frío. Técnicamente, estuvo por encima de sus compañeros de tarde.

Por el contrario, El Adoureño defraudó sin paliativos. Mostró una actitud como de estar por encima de todo, como preparado para compromisos mayores, y lo cierto es que no pegó ni un muletazo de verdad y que toreó muy despegado. Y eso que tuvo materia prima. En primer lugar, se las vio con Picador, número 75, un novillo encastado por ambos pitones, que repitió sin descanso y que sólo al final acusó cierta falta de energías, lógica si se tiene en cuenta que había recibido tres varas. Fue un utrero de triunfo que desperdició quien tan buena imagen había dejado en Estella, en la pasada feria.

A Yannis Djenibla, que así se llama, se le fue yendo el tiempo con medios muletazos, mucho adorno, demasiados enganchones y escasa verdad; desperdició un pitón izquierdo de lujo. Si sumamos todos estos factores a la falta de acierto con el estoque, el resultado fue un benévolo silencio del público.

Y con el quinto, Legionario, número 71, el panorama no mejoró. El utrero le avisó dos veces en el último tercio, el novillero no rectificó y el novillo fue a peor, como no podía ser de otra manera; acabó desarrollando sentido y ya no hubo nada que hacer. Suspenso para El Adoureño.

Por último, Cantón, también francés, tuvo un triunfal debut con picadores. A su favor, su entrega. Muy decidido, desde el primer momento buscó la puerta grande. En contra, sus deficiencias técnicas, propias de quien se enfrenta por primera vez al novillo de tres años.

Las mejores cualidades de su primero, Forjador, número 91, fue su movilidad y su buen fondo.  Lo intentó aprovechar el joven francés pero se le atragantó el estoque. Y su segundo, el sexto, Helado, número 57, tuvo nobleza, clase, bondad; con mucha fijeza y cierta transmisión no se cansó de embestir humillado por ambos pitones. Cantón le realizó una faena de altibajos, entrelazando buenos muletazos, largos y templados, con otros que no tanto. Ante un silencio sepulcral, se perfiló para matar, se volcó y pareció que había pinchazo; sin embargo, décimas de segundo después, el estoque estaba enterrado. Los efectos del espadazo fueron fulminantes. El novillo rodó como una pelota y el presidente sacó dos pañuelos. Puerta grande y buen debut, aunque fue mejor el del ganadero lodosano. Su próxima estación, Pamplona. Ahí queda eso.

1. Sacándolo del caballo 2. El Adoureño. Cambiado por detrás 2. Natural despegado 2. Natural 3. A la verónica 3. Ayudado 2 3. Ayudado 3. Buen par de Manolo de los Reyes 3. Canton. Verónica 3. De capa 3. Natural 3. Pase de pecho 3. Suerte de varas 4. Ochoa con la diestra 4. Ochoa en redondo 4. Ochoa natural 5. El Adoureño con la diestra 5. El Adoureño natural IMG-20180403-WA0007 IMG-20180403-WA0008

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