LOS DOS ENCIERROS CELEBRADOS AYER EN ESTELLA, LIMPIOS Y SIN INCIDENTES

Un joven coleó a una de las vacas, lo que provocó las críticas de sus compañeros y de los pastores. Fotografía: Susana Esparza.

Un joven coleó a una de las vacas, lo que provocó las críticas de sus compañeros y de los pastores. Fotografía: Susana Esparza.

Una vaca y un manso se pasearon a su antojo por la mañana, mientras que por la tarde se alargó el encierrillo de novillos.

Estella encaró ayer la recta final de sus fiestas patronales con doble sesión de encierros. Por la mañana, las habituales carreras con vacas y por la tarde, con novillos. En el encierrillo de las 20.30 entre la plaza de toros y los corrales de Ruiz de Alda se volvió uno de los mansos y, a imitación suya, dos novillos más otro manso, lo que retrasó su duración hasta 10 minutos y 6 segundos. El encierro fue rápido. Duró 3 minutos y 35 segundos.

No hubo heridos por asta en ningún caso, aunque una persona mayor que sacaba fotos se sintió indispuesta y tuvo que ser atendido en el puesto de DYA. Por la mañana, tampoco hubo incidentes, pero el cansancio va haciendo mella en más de uno. Incluso, también, en las reses de la ganadería herederos de Ángel Macua, que llevan en sus pezuñas unas cuantas carreras desde el sábado.

Una fatiga que la manada de la suelta matinal de ayer dejó patente en el encierro. Solo hay que ver el tiempo oficial de la carrera: 14 minutos y 14 segundos. Todos los astados salieron a las nueve en punto de los corrales de la calle Ruiz de Alda pero, en la plaza de Santiago, una de las reses decidió darse la vuelta y hacer lo que le han enseñado en el finca de Larraga, volver al corral. Acompañada de un manso, la vaca regresó al redil mientras sus compañeras paseaban en el albero. Se tomó su tiempo para retomar el camino hacia el coso estellés.

Encaminada ya hacia los corrales, un mozo le agarró por el rabo, intentando, en vano, retenerla ante las críticas de los presentes y pastores, que escoltaron a la vaca hasta el albero, cerrando un nuevo capítulo sin heridos. Allí la cosa fue harina de otro costal, directa al chiquero.

Información de Susana Esparza para Diario de Navarra.

This entry was posted in Actualidad and tagged , , , , . Bookmark the permalink.

Comments are closed.