
De dcha. a izda., El Tuli, Francisco Expósito, Martín, Manuel, Guillermo Hermoso de Mendoza, sentado, Mikel, Paco Ganuza, veterinario del rejoneador estellés y Uxue.
Tentó una añoja que derrochó nobleza, cualidad que le permitió cuajarla por ambos pitones.
Tras haber tentado en la finca lodosana El Ontanal, de José Antonio Baigorri, el novillero Francisco Expósito continuó su preparación el sábado pasado en tierras estellesas; concretamente, en Noveleta, finca de Pablo Hermoso de Mendoza. En tal escenario y ante la presencia, entre otros, de Guillermo, hijo del maestro del rejoneo, probó la bravura de una añoja, que fue brava en el caballo y derrochó nobleza en la muleta.
La becerra se entregó en el peto; acudió desde lejos cuatro veces al caballo, montado por Manu Rodríguez, que ejerció de picador con profesionalidad. En la muleta, la añoja derrochó nobleza por ambos pitones; sin embargo, le faltó humillar lo debido, por lo que el novillero pamplonés se lució ante ella pero siempre llevándola a media altura, con el peculiar pellizco que caracteriza su toreo. Y, como muestra del buen ambiente vivido, tras el tentadero, el pequeño grupo de asitentes disfrutó de una chistorrada que puso fin a la jornada








Festejos taurinos Pamplona, S. XIX