En la finca de Marcos Zaragoza, tentó además dos vacas de distinta condición. Galería de imágenes.
El novillero pamplonés Bruno Martínez continúa su preparación en tierras mexicanas. Prueba de ello, es que ayer, en Zapopan, en el estado de Jalisco, en el rancho Los Patios de Hacienda Santa Lucía, tentó dos vacas y mató un novillo. Su propietario, Marcos Zaragoza, organizó una especie de festival, al que asistieron sesenta invitados.El joven navarro tentó dos vacas de muy distinta condición: la primera, de embestida informal, tuvo buenos detalles; y la otra, berrenda, resultó muy buena, fue ideal para bordar el toreo, según el testimonio del propio novillero. Seguidamente, lidió y mató un novillo de Santa Lucía, que resultó muy bravo y, por tanto, exigente, con muchas teclas que tocar. Martínez se fue haciendo con él hasta dominarlo, en una faena en la que gustó y se gustó. Lo mató de una estocada, que sirvió de prólogo a una comida de hermandad con la que se cerró la jornada taurina.













Festejos taurinos Pamplona, S. XIX