EL FANDI A HOMBROS Y ESCRIBANO AL HOSPITAL EN LA PLAZA DE CORELLA

Escribano, sentado en el estribo, se refresca después de haber sufrido una dolorosa cogida.

El diestro riojano Fabio Jiménez cortó una oreja y se presentó en Navarra como matador de toros, justo el día que ponía fin a la temporada de la Comunidad Foral. Imágenes: Pascal.

Ganado: Cuatro toros de Antonio Bañuelos, primero, segundo, tercero y quinto bis, de presentación correcta, nobles y con recorrido en líneas generales. Dos toros de El Torero, bien presentados, blando el cuarto y bravo el sexto. El quinto, de El Torero, fue devuelto tras estrellarse contra un burladero romperse un pitón por la cepa.

Toreros: David Fandila ‘El Fandi’ (oreja, oreja en el que mató por Manuel Escribano y palmas), Manuel Escribano (pasó a la enfermería en el 2º) y Fabio Jiménez (oreja tras aviso, ovación tras aviso y palmas tras 2 avisos).

Lugar y fecha: Plaza de toros de Corella (Navarra). 28 de septiembre de 2025.

Incidencias: Lleno. Escribano fue prendido tras el 4º par de banderillas del 2º toro provocando su traslado al hospital reina Sofía de Tudela donde fue diagnosticado de “luxación acromiovascular derecha y fractura en el margen glenoideo inferior de la articulación glenohumeral derecha”. El Fandi salió a hombros.

Corella volvió a mostrar este domingo una salud taurina de hierro. La entrada que arrastró la presencia de dos toreros que suman medio siglo de alternativa y un joven, casi toricantano, del vecino municipio de Alfaro, se consigue en pocos lugares de España. El percance que sufrió Manuel Escribano tras compartir el tercio de banderillas de su primer toro con el Fandi marcó el festejo. Cayó el torero de Gerena en la cara del toro y, pese a esquivar la cornada, no pudo evitar salir con la clavícula maltrecha y pasar a la enfermería.

De manera que la corrida quedó ceñida a la nobleza de los toros de Bañuelos, las faenas de David Fandila, que tienen un corte tan similar año tras año, los toros de El Torero que quedaban en chiqueros y la puesta en escena del matador riojano Fabio Jiménez.

De los toros de El Torero, uno salió muy blando, otro se partió un pitón por la cepa contra un burladero y fue sustituido por otro de Bañuelos y el sexto salió bravo. Fandila fue el mismo de siempre y a decir verdad, cautivó a los corellanos. Bulló en banderillas y estuvo profesional con la muleta y acertado con la espada. Salió a hombros por la mínima.

Ver la evolución de Fabio Jiménez era uno de los atractivos del festejo: es un matador de formas pulcras y ortodoxas. Esbozó algunos naturales brillantes y algún trincherazo excelente.

Pero este domingo mostró tener dos talones de aquiles. El primero, su dificultad para conectar con el público más allá de sus partidarios. El segundo, más grave, un desastroso uso de los aceros en un matador ya doctorado: cinco avisos se llevó en el esportón, tras una tarde que le hará pararse a pensar.

Parte médico.

El torero andaluz Manuel Escribano tuvo que ser trasladado al Hospital Reina Sofía de Tudela después de sufrir un percance en el tercio de banderillas. Escribano fue prendido por el segundo toro de la tarde, llamado Barajador. El diestro fue atendido en la enfermería de la plaza y, posteriormente, hospitalizado para someterse a un seguimiento médico. El parte médico facilitado refleja que Escribano sufrió “una luxación acromiovascular derecha y fractura n el margen glenoideo inferior de la articulación glenohumeral derecha”.

Artículo de Mariano Pascal, publicado en Diario de Navarra.

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