En sus últimas diez actuaciones en tierras mexicanas ha conseguido nueve salidas a hombros.
Ganado: Un toro de San Martin de Porres, primero, otro de Marrón, segundo, otro de Campo Hermoso, cuarto, y dos de Pepe Garfias, tercero y quinto, de buen juego en términos generales.
Toreros: La rejoneadora Ximena Ayala (palmas), Pablo Hermoso de Mendoza (cuatro orejas) y Michelito Lagravere (palmas y dos orejas).
Lugar y fecha: Plaza de ‘Tablado’ en Tizimín, estado de Yucatán. 20 de enero de 2024.
Incidencias: Lleno de ‘no hay billetes’. Tarde calurosa. Corrida mixta de feria. Michelito y el caballero navarro salieron a hombros.
El coso artesanal de Tizimín, una proeza de ingeniería artesanal que, al igual que su homólogo de La Petatera, se monta y desmonta cada año, recibió ayer por primera y única ocasión a Pablo Hermoso de Mendoza, que se despidió de esta localidad donde ya había actuado anteriormente pero en una plaza portátil. El coso lució sus mejores galas y un llenazo para la despedida del estellés, que resultó triunfal al cortar cuatro orejas.
En primer término Pablo enfrentó a un bonito berrendo en cárdeno careto y botinero al que Regaliz, con prontitud, lo metió en su grupa para hacerlo describir círculos rítmicamente cada vez más pequeños casi en el centro del enorme ruedo de 60 metros de diámetro que tiene esta plaza. Tras dos rejones de castigo, el astado quedó listo para que Talento luciera su galope de costado, su perfecta doma y dejase dos banderillas en sendas reuniones de impecable técnica. Lo relevó Ilusión y las abarrotadas graderías hirvieron de emoción con esa forma de galopar dando el pecho y retrocediendo sobre sus pasos. Para cuando Nilton salió al ruedo el burel ya regateaba mucho sus embestidas y se iba cerrando en tablas por lo que el bayo-palomino se la rifó para dejar cortas, una rosa y sellar la faena con un certero rejonazo que tumbó al berrendo. Los pañuelos llenaron los espacios del coso exigiendo las dos orejas mismas que le fueron concedidas y que Pablo paseó con felicidad.
Su segundo, un cárdeno oscuro bragado, caribello y nevado de los cuartos traseros, salió al ruedo enterándose, sin prestar mayor atención al binomio que le citaba. Tras el primer rejón, salió rebrincando y entonces sí se fue en pos de Nómada, que batalló para poder reunirse con él y castigarlo con un segundo rejón. El astado tendía a desparramar la vista y salir suelto tras las reuniones, yéndose a tablas. Hasta allí fue Nairobi para dejar una banderilla de mucho mérito, en la zona interior del tercio y aprovechó las acometidas del burel en esa zona para llevarlo templado de costado. Después, Malbec lo citó muy de cerca y le puso la emoción que el toro no tenía en dos banderillas de buena preparación y remate. Con Generoso, Pablo cubrió el último tercio ante un ejemplar ya muy parado y cerrado en tablas. Tres cortas, un par a dos manos y un rejón que bastó para hacer doblar al astado y con el que consiguió el pleno de orejas.









Festejos taurinos Pamplona, S. XIX