Se presentó en la capital navarra en 1971 y se despidió de ella en 1972, año en el que también sumó una tarde en la plaza de Estella.
En Pamplona, Juan José toreó dos tardes, ninguna de ellas en San Fermín. Se presentó en la capital de Navarra el 6 de junio de 1971, en una tarde en la que alternó con Pedrín Benjumea y Juan Calero, quienes se fueron de vacío. Fue una corrida de toros que registró una entrada regular. Se lidiaron seis toros de Lucio Muriel; los dos primeros fueron bravísimos y los otros cuatro no se prestaron tanto al lucimiento. Ante su primero hizo un toreo elegante con la mano derecha, mostrando un gran sentido de la estética; mató de un estoconazo y se le concedió una oreja. Al quinto le realizó una faena completa, dominadora, con calidad artística, pero falló con la espada, que asomaba, y recibió un aviso.Al año siguiente, el 11 de junio de 1972, volvió a hacer el paseíllo, en un festejo que registró una entrada raquítica. Compartió cartel con Paco Ceballos y Santiago López (O-S), quien le cortó una oreja al tercero. Se lidiaron seis toros de Herederos de Flores Albarrán, sin peligrosidad, pero no gratos para los diestros y para el público. Sustituyó a José Falcón. A su primero lo trajo y lo llevó perfectamente toreado sobre ambas manos, con arte y mando; mató de una estocada chalequera y se le premió con una oreja. Ante el quinto, pudo haber repetido la faena, pero el toro, casi sin picar llegó crudo a la muleta y además anduvo aperreadillo con la espada: cinco pinchazos y una estocada provocaron el silencio del público.
Respecto al resto de Navarra, ese mismo año protagonizó su última actuación en esta tierra. Toreó el 6 de agosto en la plaza de Estella. Vestido de morado y oro con cabos rojos, alternó con Gabriel de la Casa y Santiago López, quien le cortó las dos orejas al sexto y último, en una tarde de bochorno y ante una plaza llena. Se lidiaron seis toros de María Sánchez de Terreros, bien presentados y armados, y de juego desigual. Estuvo muy torero toda la tarde. Ante su primero no pudo lucirse por las condiciones del animal, pero le instrumentó derechazos y naturales que fueron muy aplaudidos. Mató de un pinchazo, media y un descabello. Hubo petición pero se tuvo que conformar con una vuelta al ruedo. Al quinto, un gran toro, con embestida y hechuras, le hizo una gran faena, con arte y sitio. Pese a sufrir dos desarmes, entusiasmó su labor. La rubricó con naturales y redondos perfectos. Terminó con dos pinchazos y una estocada ladeada, y se le concedió una oreja. No volvió a vestirse de luces en Navarra.
Un accidente en Aranda de Duero en 1971, después de torear en Pamplona, le ocasionó la pérdida de visión en un ojo. Ese hecho marcó ya el resto de su carrera y le privó de ser la figura del toreo que estaba llamado a ser.
Falleció en la madrugada del 15 de julio de 2020, miércoles, en Salamanca, a la edad de 69 años, tras una rápida y fulminante enfermedad.









Festejos taurinos Pamplona, S. XIX