
Derechazo con gusto del pamplonés Francisco Expósito.
El novillero pamplonés Francisco Expósito y el venezolano David Cadavid tentaron el sábado cuatro vacas de El Tolco. Galería fotográfica.
Como cada invierno, la finca El Ontanal de Lodosa ha sido el escenario de numerosos tentaderos, algunos de machos y la mayoría de vacas. Concretamente, nada menos que una docena con reses de Ganadería de Pincha. Por la plaza de tientas han pasado, entre otros, Gómez del Pilar, Filiberto, Pedro Carra, Rocío Romero, Sánchez Vara, Adrien Salenc, y Manu Rodríguez Facial, también conocido como El Piqui, quien bordó el toreo.
Además, han tentado asimismo novilleros como Víctor Hernández, el venezolano David Cadavid y el pamplonés Francisco Expósito. Estos dos últimos probaron el sábado la bravura de cuatro eralas de El Tolco, hierro que el ganadero José Antonio Baigorri a los festejos de las calles. Ambos tuvieron que lidiar con el ganado y con el resbaladizo estado del piso, porque una insistente lluvia, caída media hora antes, lo embarró.
Pese a ello, Expósito y Cadavid disfrutaron del toreo. Las dos primeras vacas resultaron muy listas. Siempre orientadas, buscaron más el bulto que los engaños, por lo que el lucimiento ante ellas fue más bien escaso, no así el dominio. Visto desde otro punto de vista, fueron buenas si se tiene en cuenta su destino, las calles de los pueblos.
Las otras dos, sin clase, se dejaron mucho y tuvieron una gran durabilidad. Ahora sí, los novilleros citados pudieron tirar de repertorio: Expósito con su personal pellizco y Cadavid con el rodaje que acumula.
Terminada prácticamente la serie de tentaderos, es hora de hacer balance. “Estoy mucho más que contento. Aparte de que haya embestido, hemos dado un paso muy largo, por la regularidad alcanzada. Este año he aprobado un 30 por ciento del ganado tentado, porcentaje muy superior al de otros años”.
Duro invierno
Cambiando de tercio, para el criador de bravo, la situación económica actual es mala. “La ayuda que hemos recibido del Gobierno de Navarra ha venido muy bien; es cierto, pero no cubre ni una cuarta parte de los gastos que tenemos que afrontar. Además, el invierno es muy largo y ahora es época de gastar más. En el campo no hay comida como en primavera, por lo que tenemos que adquirir suplementos alimenticios para el ganado. Y si a esto añadimos que el invierno está siendo muy húmedo, muy duro, el resultado en una situación de pérdidas más que preocupante”.
A este estado económico se une un estado de incertidumbre de cara al futuro. “¿Qué va a pasar? No tengo ni idea. Hay veces que pienso que sí, que con la vacunación alcanzaremos la normalidad, pero al paso que vamos… no lo sé”.
En principio, Baigorri tiene programada una temporada muy importante es su trayectoria como ganadero de bravo. “Todavía el destino de varios encierros está en trámite. No hay muchos cerrados. En cualquier caso, mi idea es lidiar dos corridas de toros –dispongo de quince cuatreños-, cinco novilladas picadas -33 utreros-; una se lidiará, si Dios quiere en Pamplona y las demás no están cerradas todavía; aunque sí puedo decir que vino a verlas una comisión de Calasparra. Además, dispongo de una novillada sin caballos y dos becerradas, ambas con el hierro de El Tolco”.
De estos datos se puede apreciar que tiene ante sí una temporada de gran responsabilidad. “La temporada de 2021 es importantísima para esta ganadería. Si se repite la situación de 2020 –sin festejos-, seguir con la ganadería va a ser difícil; aun reduciendo el número de cabezas de cabezas de bravo, el futuro quedará en el aire”, sentencia José Antonio Baigorri.