El caballero navarro cortó el rabo del sexto, mientras que Domínguez se tuvo que conformar con una oreja. Imágenes, Jesús Caso.
Ganado: Seis toros de José Rosa Rodríguez, quinto y sexto los mejores, por su calidad, fueron ovacionados en el arrastre. Los demás, también nobles, pero tirando a parados.
Rejoneadores: Sergio Domínguez (oreja y silencio), Lea Vicens (saludos y dos orejas) y Guillermo Hermoso de Mendoza (silencio y dos orejas y rabo).
Lugar y fecha: Plaza de toros de Tudela (Navarra). 27 de julio de 2025.
Incidencias: Tarde agradable aunque con demasiado aire. Buena entrada en sombra y mala en sol. Tercera y última de la Feria de Santa Ana. El caballero navarro y la torera francesa salieron a hombros.
Aunque fueran nuevos, tiraba del cartel Guillermo Hermoso de Mendoza y había generado expectación el debut de Lea Vicens. Ambos cumplieron en una tarde que comenzó renqueante y se lanzó después en un tobogán emocional donde ayudó sobre todo el toro Notenfades que saltó en quinto lugar y con el que Lea pudo lucirse en el toreo a dos pistas.
En las corridas de rejones se mezclan los abonados habituales con habituales del mundo del caballo, pero si no hay colaboración del toro, ni unos ni otros pueden apreciar el espectáculo.
Brilló con luz propia la amazona, discípula de los Peralta, con un toro que le permitió lucirse a ella y sus monturas en varios quiebros de frente. Competía en ese momento con la atención del público, pues muchos estaban pendientes de la tanda de penaltis de la selección femenina en la Eurocopa, pero se ganó la consideración y el cariño de los presentes. Un pinchazo previo al rejón letal y una lenta muerte del toro en la querencia de los corrales del encierro no enfriaron al público de la Chata de Griseras, que pidió con fuerza trofeos para la torero nimeña.
Aunque antes había actuado el calagurritano Sergio Domínguez, el sorteo y el desarrollo de la tarde le dejaron en un mero rol de telonero, con una faena en la que destacaron alguno de sus quiebros.
Y es que la corrida funcionó para quebrar y embrocar, pero los galopes de los toros de Rosa Rodrigues se limitaron al quinto lidiado por Lea.
Le quedaba así la papeleta a Guillermo de remontar la tarde, tras haber brillado y pinchado calamitosamente con su tercero.
Ni él ni su entorno parecían nada cómodos con la idea de que Guillermo saliera a pie de la plaza, de manera que sacando a Ecuador a pista, al poco de tener al sexto en el ruedo, intentaron quemar todas las naves. Logró Ecuador quebrar con dobles batidas, pero el toro Razonante no colaboraba con el espectáculo.
Optó Guillermo apostando por el lusitano Monteiro, que solucionó con nota todos los problemas. El caballo, que ha hecho dos temporadas en México y conoce este año los ruedos europeos, cambió el sino de la tarde de Guillermo, con buenos quiebros y metiéndose acertadamente en los terrenos del toro hasta desactivar su resistencia.
Llegaron luego las banderillas cortas, las rosas y un medio rejón de muerte que puso el ambiente a favor hasta el corte de un rabo. No resultó mal negocio para su debut en la Chata de Griseras.
Artículo de Mariano Pascal publicado en Diario de Navarra.

































Festejos taurinos Pamplona, S. XIX