El novillero pamplonés toreó en solitario y lidió dos erales de Manuel Gimeno, de juego muy dispar. Imágenes.
Bruno Martínez sigue sumando trofeos en este mes de agosto. El último, en la plaza salmantina de Alberca, donde lidió en solitario dos erales de Manuel Gimeno, de muy distinta condición. El primero, un bonito jabonero, salió con poco recorrido pero fue obediente y franco a los toques del novillero. Bajo una plaza llena, Martínez lo entendió y fue construyendo una buena faena, pero falló a la hora de matar y por ahí perdió los trofeos. El segundo fue un novillo fuerte, bastante deslucido. A base de paciencia, esperándolo mucho, lo metió en su muleta, con tandas buenas, de mérito. Fue una faena de menos a más que culminó con una estocada, la que hizo posible la concesión de una oreja.











Festejos taurinos Pamplona, S. XIX