Junto con otros cinco aspirantes, la disputará el próximo mes de septiembre en la plaza pegada a los corrales de esta ciudad francesa. Reportaje fotográfico.
A Bruno Martínez le rodaron muy bien las cosas el jueves pasado en Arles. Disputó una clasificatoria y alcanzó su presencia en la semifinal con la mayor puntuación de los doce participantes, entre ellos el también pamplonés Pablo Hernández, que no tuvo la misma suerte. Martínez, de la Escuela Taurina de Huesca, buscará en septiembre la final; si logra hacerse con este bolsín, toreará una novillada en la Feria de Arles del año que viene, que se celebrará en primavera.En esa jornada clasificatoria, saltaron al ruedo seis utreras de Valverde, que ofrecieron en general buen juego. Salieron con muchos pies, pero, tras recibir entre cuatro y cinco puyazos, llegaron muy templadas a la muleta y embistieron con calidad. Se las vieron ante ellas una docena de jóvenes –a dos por vaca-, procedentes la mayoría de escuelas francesas.
A Bruno Martínez le correspondió la sexta y última, y en el segundo turno. Fue un ejemplar con mucha fuerza de salida pero que, tras el castigo en varas, llegó en perfectas condiciones para la muleta. Y el joven pamplonés la aprovechó. Le bajó la mano y la vaca respondió con calidad. Se lució al natural y en redondo, siempre muy asentado, con los pies clavado en la arena. Labor de mando, de seguridad y con gusto, que le llevaron a obtener la mayor puntuación de la jornada, a entrar en una semifinal y a demostrar la progresión de un toreo con magnífica proyección de futuro.













Festejos taurinos Pamplona, S. XIX