PRIMERA DE LA FERIA DE TAFALLA: MUCHO MÁS TORO QUE TORERO

Pase por alto rodilla en tierra de Joselillo, que dejó escapar una gran oportunidad. Fotografía: Jorge Nagore.

Castaño y Cortés se repartieron un par de trofeos, y Joselillo se fue de vacío con el mejor lote de albaserradas

Ganado. Seis toros de Adolfo Martín, cinqueños todos -tres con el guarismo 5-, bien presentados, ofensivos en general, astifinos la mayoría, que cumplieron en varas, nobles y con fijeza en el último tercio aunque no sobrados de fuerza, con un tercero y un sexto que atesoraron calidad, aplaudidos ambos en el arrastre.

Diestros.

Javier Castaño: oreja y vuelta al ruedo tras leve petición.

Salvador Cortés: oreja y silencio.

Joselillo: vuelta al ruedo tras leve petición y silencio tras aviso.

Presidencia. A cargo de Cristina Sota, asesorada por Antonio Puig y Ángel Gómez Gutiérrez, nada más que regular por conceder los trofeos con peticiones minoritarias y por no conceder otros con similares solicitudes populares.

Incidencias. Tres cuartos de plaza. Tarde soleada y agradable con molestas rachas de viento para la lidia. Los tres diestros hicieron el paseíllo desmonterados pese a que Cortés ya había toreado en esta plaza. El subalterno Francisco Javier Rodríguez saludó montera en mano tras banderillear al cuarto de la tarde.

Comienzo con buen sabor torista del ciclo tafallés y con magnífico ambiente en todos los tendidos. La crisis se dejó notar bastante menos que en el festejo inaugural del ciclo estellés. Taurinamente, se puede afirmar que Tafalla superó la situación económica. Al menos, de momento. Habrá que ver en los posteriores días.

El inicio del ciclo taurino respondió con creces a la orientación taurina de Tafalla, a esa feria donde toma primacía la materia prima sobre la mano de obra.

Y ayer se cumplió a la perfección el guión. Los toros estuvieron por encima de los toreros. Y eso que no salió al ruedo ningún malaje, ninguno de ésos que Ruiz Miguel calificaba de alimañas. No, nada de eso. A los seis toros se les pudo cortar orejas y sólo se concedieron dos, de ínfimo peso, de las regaliz.

El buen ganadero de bravo trajo a Tafalla una corrida cinqueña, bien presentada, seria de caras, que, además, careció de perversas intenciones. Al conjunto sólo le faltó un poco de más fuerza, aunque, pese a ello, cumplió en el peto, en esa única vara.

Siguiendo con las cualidades positivas, los toros tuvieron fijeza y nobleza en el último tercio, y sólo los dos últimos mostraron inicialmente cierta querencia a toriles. Si llegan a tener más motor, podríamos haber hablado de un encierro de auténtico lujo.

Y de los seis ejemplares, dos sobresalieron por su calidad: el tercero y el sexto, que fueron justamente aplaudidos en el arrastre. Precisamente, el lote de Joselillo, que no tuvo una tarde afortunada. Y eso que, frente a ambos, dejó ver su buena disposición con las verónicas de recibo. Pero con la muleta fue otro cantar. Cometió el gran error de estar más pendiente de vender la mercancía a la solanera que de torear de verdad ante ese par de grandes oportunidades de triunfo que se le presentaron.

Basó la faena a su primero en la mano izquierda, para aprovechar al natural ese buen pitón pero a sus muletazos les faltó reposo, le sobró rapidez. Diversos desplantes y nos molinetes prologaron una estocada que hizo guardia. Este hecho no impidió que hubiese petición pero, esta vez, el palco dijo que nones y todo quedó en una vuelta al ruedo.

El sexto fue el toro más completo de la tarde. Metió los riñones en el peto y mostró buen son por ambos pitones en el último tercio. El considerado vallisoletano se vio desbordado en más de una ocasión y optó de nuevo por la calle de la solanera con más desplantes y molinetes de rodillas. Con los aceros, más bien con el descabello, ofreció un auténtico mitin y el diestro terminó desolado. No era para menos.

Los mejor argumentos toreros vinieron de la mano de Castaño. Ante el que abrió plaza, un noble, justo de fuerza, tirando a soso, que no se empleó en el peto, dibujó tres tandas de derechazos de buen corte y algún ayudado suelto, pese a verse molestado por el viento. Varios invertidos, una estocada contraria y trasera, y certero descabello. Pese a la pobre petición, cobró la primera oreja de la feria. Mejores argumentos de premio tuvo su segundo intervención, una faena insistente ante un toro que pasaba en corto recorrido, tanto que llegó a golpearle en las partes más dolorosas. Mató de una trasera y se tuvo que conformar con una vuelta al ruedo.

Cortés no pasó de voluntarioso frente a un lote de corto recorrido. Dos faenas tesoneras y un generoso trofeo en la que no fue una de sus mejores tardes.

This entry was posted in Actualidad, Temporada taurina en Navarra 2011 and tagged , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Deja una respuesta