Toros con ruedas y anillas, toreo de salón y numerosos capotes y muletas infantiles se dieron cita en una jornada organizada por la Asociación Taurina de Orkoien. Imágenes.
Nadie se aburrió. Todo lo contrario. Numeroso público se dio cita el sábado pasado en la Plaza Gernika de Orkoien para disfrutar y participar en una auténtica fiesta taurina, en el Día de la Mujer Trabajadora. A lo largo de la jornada y tras una txistorrada popular, los más pequeños lo pasaron de lo lindo primero confeccionando anillas y después intentando dejarlas en las astas de unos serios toros de ruedas.
Después, de la mano del matador de toros pamplonés Francisco Expósito (y de su hijo Manuel) y del novillero, también de Pamplona, Nabil ‘El Moro’ los pases de capa y de muleta se sucedieron y ambos fueron explicando cómo debían ejecutarse. Pero volvieron a imponerse los más pequeños, quienes, con sus capotes y muletas, dieron pases al viento, mientras guardaban callados deseos de llegar a ser figuras del toreo. Casi nada. Ellos triunfaron y también lo hizo la Asociación Taurina de Orkoien, organizada de esa mañana tan taurina.











Festejos taurinos Pamplona, S. XIX