En el Miércoles del Pregón, el caballero navarro logró cortar una oreja y contempló cómo salía a hombros el salmantino Pérez de Gregorio. Imágenes.
Ganado: Seis toros de El Canario, bien presentados y de juego variado.
Rejoneadores: Leonardo Hernández (silencio y vuelta al ruedo), Guillermo Hermoso de Mendoza (ovación y oreja) y Sergio Pérez de Gregorio (vuelta tras petición y dos orejas).
Lugar y fecha: Plaza de toros de Soria. 25 de junio de 2025.
Incidencias: Dos tercios de plaza. Primera de la Feria de San Juan. Pérez de Gregorio salió a hombros.
Guillermo Hermoso de Mendoza dejó dos buenos rejones de castigo al segundo, con el que firmó una faena de emoción y riesgo, llegando a terrenos muy comprometidos en las cercanías. Brilló Hermoso en la doma y en la pureza al ejecutar las suertes, de frente coronando con un carrusel de cortas en lo alto en una faena de gran nivel. Solo su fallo con el rejoneador de muerte le privó de pasear el premio que merecía.
De gran intensidad fue la obra del navarro al quinto, una faena en la que brilló de principio a fin y especialmente en las banderillas, de poder a poder clavando con enorme pureza y precisión. Un rejón en lo alto fue el pasaporte a la primera oreja de la tarde.
Leonardo Hernández marró con los aceros una entonada faena al primero de El Canario, con el que protagonizó emocionantes quiebros para abrir faena ante un toro noble y manejable. Destacó también en un sensacional par a dos manos, sin embargo, un rejón trasero y sus reiterados fallos con el descabello hicieron que todo quedara en silencio.
Expuso mucho Hernández en las banderillas del cuarto, colocando en una ocasión a dos manos. Acertó con el rejón de muerte, pero precisó de un descabello, por lo que dio una vuelta al ruedo.
Sergio Pérez de Gregorio brilló con las banderillas, con las que alcanzo grandes cotas en su faena al tercero. Lo pasaportó de un rejón trasero y un certero descabello y aunque el público demandó con fuerza la oreja, el palco no la concedió. Dio una vuelta al ruedo.
El salmantino rayó a gran nivel en una intensa faena al sexto, con el que colocó sensacionales banderillas en una labor que remató con un buen rejón de muerte siendo premiado con las dos orejas.













Festejos taurinos Pamplona, S. XIX