
Los socios del Club Taurino de Pamplona posaron, tras la misa, en la escalinata de los Carmelitas Descalzos.
Al mediodía de ayer, los aficionados pamploneses acudieron a la iglesia de Carmelitas Descalzos para asistir a una solemne misa, en la que se recordó a los socios fallecidos.
El Club Taurino de Pamplona celebró ayer su fiesta anual, de manera similar a como lo lleva haciendo durante 69 años, en esta ocasión con la celebración de una misa. La jornada festiva comenzó al mediodía en la iglesia de los Carmelitas Descalzos, donde se ofició una Eucaristía en la que se recordó a los socios fallecidos.Después, los socios, capitaneados por su presidente, José María Sevilla, disfrutaron en el local de la entidad de la clásica comida de hermandad, que, a los postres, estuvo amenizada por variada música y numerosos bailables, que sirvieron para prolongar la fiesta hasta ya entrada la noche.








Festejos taurinos Pamplona, S. XIX