Tuvo que estoquear también al último de la clase práctica, de Los Maños, como todos.
Ganado: Cinco erales de Los Maños, bien presentados, que dieron opciones aunque con muchas teclas que tocar.
Novilleros: Ignacio Boné (silencio), Bruno Martínez (dos orejas), Tomás Giménez (silencio), Asier Abadiano (silencio) y El Tirri (silencio).
Lugar y fecha: Plaza de toros de Huesca. 29 de junio de 2024.
Incidencias: Martínez salió a hombros. Clase práctica de carácter benéfico. El dinero recaudado va a servir para reunir fondos y contribuir con ello a que la imagen de María Santísima de la Salud y de las Lágrimas, que custodia la Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, pueda procesionar en la Semana Santa oscense.
El pamplonés Bruno Martínez firmó ayer un nuevo triunfo, esta vez en la plaza de toros de Huesca, donde se celebró una clase práctica de carácter benéfico. Al becerrista navarro, alumno de la escuela taurina oscense, le correspondió el segundo del festejo, un eral algo basto pero pasador, que se dejó hacer. Lo recibió en la puerta de chiqueros. Después, ya con la muleta, realizó una faena completa, por ambos pitones. Mató de un pinchazo y una estocada, y el palco sacó el segundo pañuelo, el que le permitía salir a hombros, lo que así hizo.
Martínez se tuvo que encargar también del quinto y último. Le correspondió a El Tirri, quien demostró que todavía no estaba puesto. Tras incontables pinchazos, se encargó del novillo el pamplonés, quien concluyó con una estocada y un descabello. El joven navarro tuvo que matarlo porque Boné había pasado por la enfermería y le habían vendado varios dedos.
Ignacio Boné, que ya ha debutado con los del castoreño, se enfrentó al que abrió plaza, el novillo más fuerte del encierro. Recibió un palizón en la puerta de chiqueros. Pese a ello, dejó buena imagen, estuvo bien, pero se le atragantó la suerte suprema.
Y lo mismo les ocurrió a Giménez y Abadiano. Ambos mostraron buen estilo pero fallaron estrepitosamente al matar.









Festejos taurinos Pamplona, S. XIX