El criador de bravo de Lodosa se hizo con el trofeo al mejor novillo, por ‘Operisto’, y el destinado a la mejor novillada. Imágenes.
La gala de entrega de los premios correspondientes a la temporada 2024 en Calasparra se celebró el sábado pasado en el Santuario de la Virgen de la Esperanza, en la vega del río Segura. Este acto, organizado por el Club Taurino de Calasparra, tuvo marcado protagonismo navarro, ya que José Antonio Baigorri fue el encargado de recoger los premios ganaderos, los destinados al mejor novillo, por Operisto, y la mejor novillada de la prestigiosa feria.
Tras agradecer los premios, Baigorri reconoció que se trataba de un triunfo muy importante por el prestigio que posee la Feria de Calasparra. Además, recordó que quedó gratamente sorprendido por el comportamiento de los aficionados. “Cuando el torero hace algo destacable, los aficionados responden de una manera increíble. El apoyo a la Tauromaquia del aficionado es ejemplar; no hay más que destacar que a la comida han acudido nada menos que trescientas personas”, concluyó el ganadero.
Se hizo con el premio a la mejor novillada, de Ganadería de Pincha, por el juego que dieron en conjunto el pasado 3 de septiembre, los siguientes utreros, todos de capa negra: Higueruela, número 99, Hebillero-90, Rascatripas-29, Operisto-3, Pícaro-19 y Vago-89. De todos ellos, el mejor fue el bravo Operisto, premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre y galardonado como mejor utrero de la feria. A este novillo, Eduardo Neyra, que había conseguido un trofeo del que abrió plaza, le cortó las dos orejas.
Por tan destacada actuación, Neyra recogió el trofeo Espiga de Oro, que le distinguía como triunfador de la pasada feria. Las muestras de cariño también se dirigieron al novillero César Pacheco, que resultó gravemente herido; ya recuperado completamente, asistió al acto. Para el recuerdo también quedaron las ovaciones al equipo médico del doctor Ricardo Robles y al banderillero Jesús Fernández, quienes le salvaron la vida. Todos los asistentes, en pie, le brindaron la ovación de la tarde al equipo médico de la plaza de toros municipal de Calasparra. El club taurino le otorgó el premio Quite al peligro, por su intervención tras la cornada que sufrió Pacheco el 4 de septiembre del pasado año.
Completaron el cuadro de honor los siguientes premiados: Pascual Mellinas (mejor puntillero), Alberto Parrón (mejor puyazo) y Víctor Nieto (mejor brega y mejor par de banderillas). El club taurino premió como Detalle para el recuerdo Ángel Rodríguez Moya a Jesús Fernández por su intervención para salvar la vida del novillero César Pacheco.
Como muestra de cariño y agradecimiento por su visita, el club taurino junto a la Mayordomía del Santuario Nuestra Señora de la Esperanza entregaron al novillero César Pacheco una imagen de la Virgen de la Esperanza; además, la alcaldesa de Calasparra, en nombre de todo el pueblo, entregó al novillero una medalla con la imagen de la patrona de la localidad para que la lleve siempre con él.
La triunfadora del Trofeo Espiga de Plata, en su decimoquinta edición, Olga Casado, no pudo asistir al acto pero el club taurino comunicó que se ha comprometido a recogerlo más adelante en una de sus interesantes tertulias que organizan cada mes.
A la citada gala acudieron la alcaldesa de Calasparra, Teresa García, el director de Asuntos Taurinos de la Región de Murcia, Francisco Abril, concejales del Equipo de Gobierno y la Corporación Municipal. También estuvieron representados en el acto los clubes taurinos y asociaciones de la localidad y de la Región de Murcia y de la empresa organizadora de los eventos taurinos 2024, Chipé Producciones.












Festejos taurinos Pamplona, S. XIX