Los utreros de Albarreal, destinados en principio a un ya retirado Bruno Martínez, ofrecieron buen juego. Fotografías: Manuel Sagüés.
Ganado: Cuatro utreros de Albarreal, desiguales de presentación y justos de hechuras; alguno chico, que fueron nobles y colaboradores en general. Todos se dejaron en un único puyazo y fueron manejables en capotes, banderillas y muleta. Destacaron el tercero y, sobre todo, el cuarto por su clase y duración.
Novilleros: Javier Illanguas (saludos desde el tercio y silencio tras dos avisos) y Antolín Jiménez (saludos desde el tercio y dos orejas).
Lugar y fecha: Plaza de toros de Sangüesa (Navarra). 14 de septiembre de 2025.
Incidencias: Dos tercios de plazas. Tarde veraniega. La Banda de Música de Sangüesa volvió a ofrecer una gran tarde musical. Jiménez salió a hombros.
Se cerró el ciclo sangüesino en lo referente a festejos de lidia y muerte con una novillada de la que salió triunfante por la puerta grande Antolín Jiménez. El menudo chaval jienense cortó las dos orejas del cuarto utrero de Albarreal, que cerraba función y serial. Pudo hacerlo también Javier Illanguas, pero malogró dos entonadas puestas en escena con mal uso de los aceros de muerte, en especial el verduguillo.
El encierro estaba previsto y anunciado en los carteles que sería matado en solitario por Bruno Martínez. Sin embargo, el pamplonés, tras su desafortunado paso por Peralta el pasado jueves, decidió poner punto final a su trayectoria profesional. Illanguas y Jiménez cubrieron de modo satisfactorio la urgencia.
Los utreros de Albarreal, hierro onubense de Zufre y de procedencia Marqués de Domecq, tuvieron dispar y, alguno, muy justa presentación. Sin embargo, colaboraron con nobleza y con calidad (en especial el tercero y el cuarto) para que los dos chavales andaluces pudieran vérselas sin excesivos problemas.
Javier Illanguas vino acompañado de José Ortega Cano, que le apadrina desde hace varios meses. El propio Illanguas y, luego también, Jiménez, hicieron salir al ruedo a cartagenero para brindarle una de sus faenas de muleta. Illanguas también realizó un brindis especial en su segundo turno: fue a la Peña tendido 2 Puerta Grande, en la persona de su presidenta, Asunción Sanz Alastuey. Se presagió precisamente puerta grande para el espigado novillero de La Algaba. En el ruedo una faena completa por ambos pitones con templanza, profundidad y plasticidad. Todo fue al traste con en la suerte suprema. La cosa estuvo en un tris de que sonara el tercer aviso. También pudo tocar pelo ante el que abrió plaza, el utrero con más romana de la tarde, pero también mató mal.
A Jiménez le pasó parecido con el potable segundo. Punto final al mal de espadas ante el notable Grabado, al que despenó de un buena estocada, algo delantera, en primera instancia. El de Úbeda aprovechó el buen pitón izquierdo para sellar el mejor toreo al natural de la feria. Larga y coreada su labor. Dos orejas merecidas.
Crónica de Manuel Sagüés, publicada en Diario de Noticias.










Festejos taurinos Pamplona, S. XIX