Los matadores de toros Uceda Leal y Manuel Jesús ‘El Cid’ se repartieron cinco orejas.
Ganado: Cuatro erales de Hermanas Azcona, bien presentados y de buen juego en conjunto. Destacaron por su movilidad y clase los lidiados en primer y cuarto lugar. Bueno y manejable el segundo y con menos fijeza y entrega el tercero; los cuatro fueron aplaudidos en el arrastre.
Toreros: Uceda Leal (oreja y oreja con petición de la segunda) y Manuel Jesús ‘El Cid’ (oreja y dos orejas).
Lugar y fecha: Plaza de toros de Cascante, en Navarra. 31 de agosto de 2025.
Incidencias: Dos tercios de plaza. Tarde de sol y nubes, de agradable temperatura, aunque con molestas rachas de viento. Festival sin picadores. Los dos diestros abandonaron la plaza a pie, por el presagio de una inminente tormenta.
El festival sin picar en Cascante fue un éxito por el buen juego del cuarteto de erales enviados desde el campo bravo de Olite por las hermanas Azcona Pascual. José Ignacio Uceda Leal y Manuel Jesús ‘El Cid’ se repartieron cinco orejas: dos para el madrileño y tres para el sevillano.
El Cid cuajó al cuarto y último eral, un bravo y enclasado eral de nombre Duqueso. Si llega amatar al primer intento y no al segundo, hubiera cortado, probablemente, el rabo: hubo parte del público que lo pidió. Y aprovechó el buen pitón derecho del segundo, Ginebrito. Bien en todo menos con la espada: dos pinchazos y oreja generosa (Manuel Sagüés).
El de Salteras disfrutó también de dos novillos con los que sentirse torero ante un público cascantino con el que conectó con facilidad. El de Salteras brilló también con la mano diestra y acertó menos con el estoque (Mariano Pascal).
El novillo que abrió plaza, Morisqueto, fue el más entrado en kilos del envío. Dio notable juego en la muleta de Uceda Leal, quien lo cuajó en el saludo por verónicas. Elegante inicio de faenas con expresivos doblones y tandas por ambos pitones con mucha enjundia. Toreo clásico y elegante. A este novillo, y también al más complicado tercero, los despenó con sus habituales estocadas haciendo la suerte con gran pureza. (Manuel Sagüés).
El matador madrileño Uceda Leal lo hizo con sobriedad con el capote y gran empaque en el tercio de muleta. Los dos erales de la ganadería de Hermanas Azcona que le correspondieron en el lote mostraron condición distinta dentro de la bondad: el primero resultó noble y con movilidad y el segundo más temperamental. Con ambos se lució el matador de Usera por el pitón derecho y a los dos les asestó seguras estocadas por alto (Mariano Pascal).









Festejos taurinos Pamplona, S. XIX