Los dos erales navarros de Fraguas, de Villafranca, estuvieron bien presentados y resultaron nobles y colaboradores. Fotografías: cedidas.
En el sexto y último festejo de la Feria de San Adrián se lidiaron ayer, bajo una plaza llena, dos erales navarros de Fraguas, de Villafranca, bien presentados, nobles y colaboradores, de buen juego. Los lidió el rejoneador Ferrer Martín, quien ofreció dos versiones.
Ante el primero, se le vio algo precipitado y, tras matarlo, el público guardó silencio. Mejor imagen dejó el malagueño frente al segundo y último, de la tarde y de la feria, tanto que el público le premió con una oreja.












Festejos taurinos Pamplona, S. XIX