ROBERTO ARMENDÁRIZ REAPARECE Y SALE A HOMBROS EN CAMPANARIO

Armendáriz saliendo a hombros en Campanario.

Armendáriz saliendo a hombros en Campanario.

Recuperado de la lesión que sufrió en el campo, cortó tres orejas y logró una nueva puerta grande.

Ganado: Seis toros de El Madroñal, de buen juego en conjunto, salvo el complicado primero.

Rejoneadores: Joao Moura hijo (oreja y ovación), Leonardo Hernández (dos orejas y dos orejas y rabo) y Roberto Armendáriz (oreja y dos orejas).

Lugar y fecha: Plaza de toros de Campanario (Badajoz). 30 de abril.

Incidencias: Más de tres cuartos de entrada en tarde soleada. El caballero navarro y Hernández salieron a hombros. Festejo en honor a la Virgen de Piedraescrita.

Después de permanecer un par de semanas en el dique seco por una lesión que sufrió en su finca de Zolina cuando entrenaba, Roberto Armendáriz reapareció en los ruedos ayer y lo hizo con magnífico pie, ya que consiguió tres de las cuatro orejas posibles de su lote y sumó así una nueva salida a hombros.

Su primer toro tuvo nobleza y fijeza pero se acabó pronto. Lo recibió y paró con Visir, con el que dejó un rejón de castigo. En banderillas, la faena caló en los tendidos con las batidas y el elegante toreo de costado de Grano de Oro en tres palos. El alazán estuvo excepcional y dio paso a Delirio, que mantuvo el alto tono del trasteo con sus ajustadas piruetas. Ya en el tercio final, sobre Cristal, el jinete de Noain se lució con tres cortas continuas, sin respiro. Mató de un rejonazo pero algo caído, por lo que el premio quedó reducido a un único trofeo.

El triunfo grande lo consiguió frente al sexto, un buen toro, completo de principio a fin. Para recibir a este cuatreño, el caballero navarro hizo debutar a Corazón, un alazán de cinco años marcado con su hierro, el de la RA, con el que sólo dejó un rejón, por temor a que, con más castigo, la historia se repitiese y el toro se parase. Y acertó, pues el toro aguantó con buen son toda la lidia. En banderillas, puso la plaza al rojo vivo primero con los ceñidos quiebros de Ranchero y después con el elegante toreo de costado de Prometido. En el tercio final, de nuevo con Cristal, el torero navarro se recreó en la rueda de cortas y en dos rosas, y terminó, previo pinchazo, con un rejonazo que hizo rodar al de El Madroñal. Con ese pinchazo se le escapó la posibilidad de cobrar el rabo, pero no las dos orejas del buen toro.

This entry was posted in Actualidad and tagged , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Comments are closed.