PABLO HERMOSO: ‘NO SE ME PASA POR LA CABEZA DECIR ADIÓS’

Pablo Hermoso de Mendoza, en la plaza de Pamplona, el pasado 6 de julio. Fotografía: Jacobo Silvestre.

Pablo Hermoso de Mendoza, en la plaza de Pamplona, el pasado 6 de julio. Fotografía: Jacobo Silvestre.

El torero a caballo navarro, con un ojo puesto ya en México, celebra esta temporada treinta años de trayectoria profesional desde la alternativa.

‘Nunca me gustaron mucho las despedidas. No se me pasa por la cabeza decir adiós. Seguir toreando me hace sentirme muy vivo”, asegura Pablo Hermoso de Mendoza en una entrevista publicada en el semanario ‘Aplausos’ de la semana pasada.

En el resto de la entrevista rememora su pasado y adelanta sus planes de futuro, incluidos también los relativos a su hijo Guillermo de cara a la próxima temporada. Algunas de las preguntas y respuestas son las siguientes:

-¿Qué le sigue motivando para continuar tirando del carro?

-Uno nunca lo consigue todo, si lo creyese, estaría muerto profesionalmente. Siempre busco más, me ilusiona evolucionar en la vida, vivir el momento y saborearlo. (…)

-La temporada 2018 se ha visto marcada por la irrupción de su hijo, con quien ha compartido la gran mayoría de tardes. Un gustazo para un padre, imagino.

-A ratos lo he sufrido también, pero me quedo con las sensaciones buenas, con haber podido vivir, compartir y saborear con tu hijo una profesión a la que amas, todas esas sensaciones frente al toro, de verte reflejado en tu hijo todo lo que viviste en tus comienzos… es una mezcla de muchas sensaciones  que me han hecho muy feliz.

-Se le ha acusado de eludir la competencia al haber toreado con su hijo.

-Bueno… a estas alturas siempre hay quien le busca los tres pies al gato. Le digo una cosa, la competencia es buenísima y hace falta, y además existe cada tarde porque con todos compites, creo mi carrera está marcada por eso más que por otra cosa. Considero que lo de mi hijo nada tiene que ver con la competencia sino que es una página más de mi carrera y una experiencia única que te da la vida, el poder compartir con tu hijo muchas tardes, como lo he hecho con cualquier otro rejoneador joven en mis 30 años de carrera. Es algo muy bonito que va a quedar por siempre en el recuerdo.

(…) Sí es verdad que habrá tardes en las que coincidiremos por ser un motivo especial, pero la idea es seguir por distintos senderos para abrir más los carteles y no dar la sensación de que los Hermoso de Mendoza lo acaparan todos en un mercado con tan pocas oportunidades, ya que hoy en día el circuito de los pueblos está apagado y si en las ferias sólo hay tres sitios, no quiero que seamos nosotros los que acaparemos dos de ellos. Por respeto a la profesión y a los compañeros, creo que debemos abrirnos en los carteles. (…)

-¿Hay alguno de los potros de este año que reúne esas condiciones para ser esa figura que tanto anhela?

-Tengo un lote de potros que me tiene ilusionadísimo, aunque suena a tópico porque cada año, por estas fechas, todos los rejoneadores decimos y sentimos lo mismo, aunque la realidad es distinta, hay que esperar a que se consolide y eso no es fácil. Hay dos que me tienen muy ilusionado, uno es hijo (se llama Ilusión) y otro nieto de Caviar, los dos me gustan mucho y pueden rozar eso que busco; hay un hijo de Van Gogh, algo más completo y con más carencias que los dos que vienen de Caviar, pero sí con un momento artístico en la reunión que me encanta, me recuerda mucho a Gallo, caballo con el que sentía como una caricia el momento de la reunión, con una manera muy personal de acompañar la embestida; y el más jovencito de todos, que tiene tres años y debutará ahora en México, es el primer hijo de Pirata que voy a presentar en una plaza y espero que me haga salir de esta agonía que vengo sufriendo estos últimos años en el último tercio.

-En este sentido, Pirata, que es un gran caballo de último tercio, es ya un fijo en la cuadra de su hijo Guillermo.

-Después del parón que tuvo por la lesión, decidí que podía ser el mejor profesor para mi hijo, el que le iba a enseñar a ejecutar esa suerte, esa manera de entrar a matar que difícilmente se puede hacer siempre pero que es la que yo siento. Es un caballo que da los pechos y que acompaña la embestida en el momento más difícil de la lidia, cuando ya el toro tiene sentido, se agarra al piso y su embestida es más irregular. Tener un caballo así es todo un privilegio y Pirata está siendo su mejor maestro.

Extracto de la entrevista realizada por Jorge Casals y publicada en el número de ‘Aplausos’ de la semana pasada, número 2.153, de 31 de diciembre de 2018.

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