Compartió la salida a hombros con El Conde, en una tarde de despedida cargada de emociones.
Ganado: Dos toros para rejones de Teófilo Gómez, primero y cuarto, y cuatro de Cerro Viejo, de juego variado.
Toreros: Pablo Hermoso de Mendoza (ovación y dos orejas y rabo), Alfonso Hernández ‘El Pali’ (silencio y ovación) y Alfredo Ríos ‘El Conde’ (dos orejas y ovación).
Lugar y fecha: Plaza Monumental Don Antonio, en Tepic, estado de Nayarit. 2-III-2025.
Incidencias: Casi lleno. Corrida de toros mixta, que terminó por la noche. La despedida del navarro con la celebración del cumpleaños de Toño Echavarría Domínguez, gobernador de Nayarit (1999-2005) y presidente del Grupo Álica, que auspició este evento. El Conde y el torero estellés salieron a hombros.
Espectacular plaza y excelente tarde-noche para celebrar este domingo una corrida de toros mixta, con la despedida al rejoneador español Pablo Hermoso de Mendoza y los toreros de a pie Alfredo Ríos ‘El Conde’ y Alfonso Hernández ‘El Pali’.
En cuanto a la figura española, que a caballo llenó de destellos de arte el ruedo de La Monumental plaza de toros de don Antonio, recibió aplausos en el primero y dos orejas y el rabo en su segundo para convertirse en el triunfador de la noche. Sus caballos hermosos, de rienda sumamente educada.
La parte emotiva fue la despedida del torero de a caballo, coincidente con la celebración del cumpleaños de Toño Echavarría Domínguez, gobernador de Nayarit (1999-2005) y presidente del Grupo Alica
En sus dos toros, El Pali mostró su escuela, pero los astados no le permitieron lucir su arte; de hecho el primero al salir de los toriles fue a estrellarse sobre un burladero, perdiendo el pitón izquierdo, lo cual provocó que el respetable exigiera su regreso a los corrales. Sin embargo, continuó la corrida, llevándose sólo el toro aplausos en su arrastre.
Por su parte, El Conde toreó con pasión y temeridad al segundo y quinto, obteniendo del primero dos merecidas orejas, y del segundo, los aplausos de un público al que le gustó su carácter y entusiasmo, pues constantemente pedía a la banda tocar música de Nayarit. Dos merecidas orejas y aplausos fueron su premio y acarició la salida triunfante de la plaza.
Una buena tarde, con un gran público y un buen espectáculo que tuvo sus claroscuros, pero también el brillo del arte más controvertido de nuestro tiempo.
Crónica de Rafael Gamboa Soto, publicada en meridiano.mx









Festejos taurinos Pamplona, S. XIX