LOS PRESIDENTES DE LAS PLAZAS, EN CONTRA DEL NUEVO REGLAMENTO

El palco presidencial de Pmaplona hace unos seis o siete años. De presidente, Iñaki Cabasés, y de asesor, Ignacio Usechi.

El palco presidencial de Pmaplona hace unos seis o siete años. De presidente, Iñaki Cabasés, y de asesor, Ignacio Usechi.

Consideran que permitir el afeitado de los toros es “uno de los mayores perjuicios que se puede realizar a la fiesta”.

La Asociación Nacional de Presidentes de Plazas de Toros (ANPTE) presentó un documento al Gobierno de Navarra en el que pone de manifiesto su “profunda preocupación” por el borrador de reglamento taurino de Navarra, que liberaliza en buena medida el desarrollo de las corridas de toros, deja en manos de las empresas cómo se desarrollará la lidia y no hace referencia alguna a la figura del presidente del festejo.

El texto, firmado por el presidente de la ANPTE, fue presentado en el marco del proceso de consulta a la ciudadanía del borrador del reglamento. Otras entidades, como la Federación Taurina de Navarra también han presentado sus comentarios contrarios al texto.

El borrador, conocido hace dos semanas, trabaja en dos líneas. Por una parte desregula la lidia profesional de toros y novillos, de la que se limita a establecer cuestiones de seguridad y orden público, por un lado y de sanidad y bienestar animal, por otro.

La segunda línea corresponde a la regulación de los festejos populares, con el objetivo de mejorar su seguridad. En el texto enviado al Gobierno, la ANPTE muestra su “profunda preocupación por un texto que pretende eliminar toda cuestión relativa a la liturgia taurina sin que se indique el órgano o institución que deberá fijarla”.

El documento recuerda que la administración “tuvo desde el principio interés” en la regulación de las corridas de toros. “No es de recibo proceder a generar un vacío absoluto dejando en manos de un particular interesado (el empresario) económicamente la decisión final de si respetar o no esa liturgia taurina”, señala el escrito, que añade que se convierte al empresario en “legislador de facto” sobre un hecho culturalmente protegido y cuya titularidad corresponde al pueblo soberano”.

El documento reitera sus quejas sobre la falta de un organismo al que el nuevo reglamento atribuya la regulación de la lidia: “Si lo que pretende este gobierno de Navarra es desentenderse de la cuestión para eliminar carga de trabajo en sus dependencias y organismos deberá, al menos, indicar a qué institución confía” el seguimiento de la lidia.

La ANPTE reclama que el gobierno foral “cumpla” con la obligación de legislar sobre los asuntos taurinos y que “si no quiere hacerlo expresamente” debe “crear un instrumento o referenciar desde la norma dónde se regularán dichas normas”.

El documento sale en defensa de la figura del presidente y señala la preocupación por que el proyecto deja “que la presidencia sea puesta e impuesta por una parte interesada, esto es, el empresario”.

“¿De qué forma —se pregunta— se va a garantizar a toda la afición y público que se cumplen las normativas tanto administra tivas como de la liturgia si ya no existe un juez o árbitro independiente?” y añade que se quedan “al descubierto, y totalmente desprotegidos, los derechos de la afición”.

Además, pone en duda que un presidente nombrado por la empresa pueda proponer sanciones o señalar en un acta irregularidades. Los presidentes de plazas de toros se preguntan cómo se va a “supervisar, ordenar o proponer” un análisis de las astas o una autopsia a la res (el nuevo reglamento le atribuye esa competencia al delegado de la Administración o al veterinario de servicio), “de qué forma se va a garantizar que se cumplen los tiempos máximos en los tercios a fin de que la res lidiada no sufra un castigo innecesario” o cómo “este gobierno va a garantizar el derecho del aficionado a que el resultado de espectáculo” no dependa de intereses distintos de los del espectáculo.

El texto presentado por los presidentes cree que hay una incoherencia entre la decisión de no intervenir en la lidia, mientras que sí “regula la edad de las reses, el peso de las reses, incide en las dimensiones de puyas y banderillas, aunque será por referencia a otros reglamentos existentes en otras partes del Estado español”.

El afeitado de las astas, “uno de los mayores perjuicios a la fiesta”

La manipulación de las astas de los toros, una maniobra conocida como afeitado en el lenguaje taurino, queda autorizada por el borrador del reglamento taurino, que solamente exige que se anuncie en el cartel del festejo. Esta circunstancia despierta duras críticas de la Asociación Nacional de Presidentes de Plazas de Toros de España, que asegura que “uno de los principios sobre los que se sustenta la corrida es sobre la base de la integridad de las defensas del animal”.

Considera que el afeitado es “uno de los mayores perjuicios que se puede realizar a la fiesta, así como un ataque moral y físico a la res” y considera que permitirlo “no solo destroza un pilar de la liturgia taurina sino atenta contra la integridad del animal y permite que los derechos del aficionado queden vulnerados tal como se conocían en la actualidad. ¿No habíamos quedado en que este gobierno no regularía la lidia? ¿Por qué entonces permite y consiente el afeitado?”, pregunta al ejecutivo.

Información publicada en Diario de Navarra.

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