El caballero navarro realizó dos faenas vibrantes y elegantes pero sólo consiguió cortar una oreja. Imágenes.
Ganado: Tres toros de Benítez Cubero, los pares, y tres de Pallarés, de buen juego, nobles, con clase y calidad.
Rejoneadores: Andy Cartagena (oreja con fuerte petición de la segunda y dos orejas con fuerte petición de rabo), Guillermo Hermoso de Mendoza (oreja y silencio) y Sebastián Fernández (silencio en ambos).
Lugar y fecha: Plaza de toros de Osuna, en Sevilla. 18 de mayo de 2025.
Incidencias: Más de tres cuartos de plaza. Tarde apacible. Segunda y última de la Feria de Mayo. Cartagena salió a hombros en solitario.
Tanto Guillermo Hermoso de Mendoza como Sebastián Fernández perdieron ayer un triunfo grande por el mal manejo con los aceros. El navarro prosiguió en su línea de rejoneo puro y elegante ante un par de animales de juego muy distinto. El navarro fiel a su estilo y personalidad perdió un gran triunfo por el rejón de muerte ante el quinto.
No abusó de salida ante el segundo, colocándole solo un rejón de castigo. El estellés construyó una faena creciente con buenos pares de banderillas de frente y quiebros milimétricos. El final con las banderillas cortas tuvo emoción ante un toro al que hubo que ponerle mucho. Metió el rejón de muerte a la segunda para cortar una oreja.
Después, mimó al quinto, al que solo le clavó un rejón de castigo para dosificarlo. Guillermo tiró de habilidad para torear en la corta distancia, donde llegaron los momentos con más eco de la faena. El final con el carrusel de rosas culminó una obra de valor del pequeño de los Mendoza, pero el fallo con el rejón diluyó su actuación. Silencio.
Por su parte, Sebastián Fernández demostró que entiende el rejoneo de un estilo campero en formas y fondo. El granadino tiene una cuadra variada y amplitud de armario en su quehacer mostrando un rejoneo alegre en todo momento.
El triunfador del festejo fue Andy Cartagena, que volvió a demostrar un rejoneo clásico, maduro, donde se le nota la sazón, con un giro de tuerca a su toreo sin olvidar la conexión alegre con el público. Una cohesión perfecta entre pureza y raza, clasicismo y vistosidad.

















Festejos taurinos Pamplona, S. XIX