HERMOSO DE MENDOZA LOGRA EN REYNOSA SU SÉPTIMO RABO MEXICANO

Hermoso, con 'Habanero', en la plaza mexicana de Reynosa.

Hermoso, con ‘Habanero’, en la plaza mexicana de Reynosa.

El caballero navarro luchó contra dos toros de San Pablo y contra una agobiante temperatura de 41º.

Ganado: Seis toros de San Pablo, dos de ellos para rejones: segundo, soso, y quinto, bravo, premiado con arrastre lento.

Toreros: Fernando Ochoa (oreja y dos orejas), Pablo Hermoso de Mendoza (oreja y dos orejas y rabo) y Fermín Spínola (oreja y ovación).

Lugar y fecha: Plaza Reynosa, en Reynosa, estado de Tamaulipas (México). 27 de abril.

Incidencias: Media plaza. El caballero navarro y Ochoa, que compartieron cartel por última vez, salieron a hombros.

Pablo Hermoso de Mendoza regresó a Reynosa siete años después, en un festejo que fue el penúltimo de su actual temporada mexicana y que saldó con otro triunfo rotundo. La tarde estuvo marcada por el agobiante calor, por 41º de temperatura, factor que influyó en que no acudiera más público a la plaza.

Y ese calor pareció marcar el comportamiento del primero toro del estellés, un ejemplar tan noble como soso, que embistió desganado. Por ello, tras la intervención de Palomo de salida y de Chenel en banderillas, la faena sólo alcanzó emoción con la salida al ruedo de Duende, que sí se acomodó al galope del toro y lo templó en diversos pasajes por el diámetro de la plaza. En el último tercio, con Machete, fue dejando las cortas y se adornó con la suerte del teléfono, lo que provocó algarabía en los tendidos. El rejón de muerte hizo doblar al toro sin puntilla, justo a los pies de un ya descabalgado jinete. Hubo petición de dos orejas pero el palco sólo concedió una, por lo que fue abroncado.

El jinete estellés consiguió el triunfo grande frente al segundo de su lote, un toro que derrochó bravura y entrega. Ante él, con Churumay suavizó sus envites y colocó un único rejón de castigo. Fue en banderillas donde la faena puso la plaza al rojo vivo. Primero con la labor de Estudiante, que volvió a dar muestras de su calidad con su templado toreo de costado. Después, con Habanero, con sus series de ajustadas piruetas y con sus precisos embroques, permitiendo que su dueño clavase al estribo. Por último, con Machete, se sucedieron las cortas, las rosas y un fulminante rejón letal. Máximos trofeos para el navarro, que salió a hombros junto a Ochoa, en la que fue la última tarde que compartían cartel, ya que el mexicano se cortará el sábado la coleta en Juriquilla, en una tarde en la que toreará mano a mano con José Tomás.

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