CEBADA GAGO PROVOCA EN PERALTA UNA ENTRADA PARA LA HISTORIA

Mariscal toreando de rodillas al bravo ‘Campanita’. Fotografía: Pascal.

Mariscal Ruiz salió a hombros y Bruno Martínez dio una de cal y otra de arena.

Ganado: Cuatro utreros de Cebada Gago, uno de Hermanas Azcona (segundo), premiado con la vuelta al ruedo, y otro de Los Bayones (tercero), manejable. Desiguales de presencia, muy justo de trapío y fuerza el primero, aceptable el cuarto e importantes por hechuras y juego el quinto y el sexto.

Novilleros: José María Trigueros (saludos y silencio tras dos avisos), Mariscal Ruiz (oreja en ambos) y Bruno Martínez (silencio y silencio tras dos avisos).

Lugar y fecha: Plaza de toros de Peralta (Navarra). 7 de septiembre de 2025.

Incidencias: Casi lleno. Primera de feria. Trigueros sustituyó a Mario Vilau. Dos novillos se estropearon durante el encierro. David Adalid y Francisco Javier García, de la cuadrilla de Bruno Martínez, saludaron tras parear al sexto. Mariscal Ruiz salió a hombros.

En una plaza de Peralta que presentaba una entrada fantástica, fue a colarse como triunfador de la primera novillada del abono un utrero de Olite que nadie esperaba. Metido en el sorteo para parchear a otras reses que se habían lesionado corriendo por las calles de Peralta, disimulando con una divisa que, casualidad, es de los mismos colores que las reses de Cebada, Campanito tuvo un paso notable por el caballo y comenzó a deslumbrar embistiendo en la muleta con un son inmejorable.

El nieto de Luis Mariscal, que tiene frente al toro un oficio y recursos dignos de mención, lo había recibido de rodillas mientras el toro humillaba con una clase que pronto llamó la atención. Vinieron más tarde varias tandas por ambos pitones, con Mariscal acertando en las alturas y distancias, en las que el torico de Hermanas Azcona siguió embistiendo con motor, prontitud y nobleza frente a una muleta que en todo momento ayudaba y dejaba ver la calidad del astado.

Al nuevo representante de la saga taurina de Santiponce sólo se le puede censurar en su labor de ayer su forma de entrar a matar. Al ser tan alto, el novillero, intentó estoquear a las reses a vista de dron, pinchando más de la cuenta. Obtuvo por ello una sola oreja de cada uno de sus turnos, pues con el titular de Cebada que lidiaría después, el novillero sevillano mostró de nuevo recursos lidiadores excelentes frente a un toro que tenía una marcada querencia a los toriles.

Al cartel se había incorporado por la vía de la sustitución José María Trigueros. El novillero murciano dio una buena estocada al primer novillo de Cebada que no tenía mucho que contar y con el que Trigueros dijo pocas cosas. Se atravesó con los aceros en el 4º, que brindó a El Molinero, un burraco de Cebada de llamativa cara bizca pero de condición mansa y rajada.

Bruno Martínez dejó dos caras en la tarde. En la primera, con un novillo viejo de los Bayones, Bojilla lo hubiera mandado al Viaducto. Con el segundo mostró actitud. Encorajinado y embraguetado, toreó de rodillas y de pie a un burraco de Cebada que mostraba calidad, pero que no perdonó y le levantó los pies del suelo al borde de la cornada. Con la espada el de Ansoáin pegó un mitin.

Artículo de Mariano Pascal, publicado en Diario de Navarra.

This entry was posted in Uncategorized and tagged , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Comments are closed.