Por labores camperas, no pudo acudir a la cita el ganadero lodosano y en su lugar recogió el premio su hija Patricia.
La localidad riojana de Aldeanueva de Ebro está celebrando sus fiestas de invierno y, dentro de los numerosos actos programados, estaba incluido el de la entrega de premios de su Feria de San Bartolomé. Se llevó a cabo ayer, sábado, a las doce del mediodía. El ganadero José Antonio Baigorri no pudo acudir por labores camperas y en su lugar recogió el Racimo de Oro a la mejor ganadería su hija Patricia, galardón que ya había conseguido dos años antes. Le fue entregado por el alcalde de la localidad, Ángel Fernández Calvo.
José Antonio Baigorri lidió en esta localidad cuatro erales, dos de muy buen juego, primero y tercero; de esta manera, Alejandro González se llevó el lote. Cortó una oreja. También paseó en triunfo un trofeo Olga Casado, pero lo cierto es que, si hubiesen acertado con los aceros, habrían cortado más orejas.
Se entregó también el Racimo de Oro al triunfador de la feria, honor que recayó en el novillero Mario Vilau, de 18 años y natural de Hospitalet de Llobregat, joven que el pasado mes de diciembre estuvo tentando en la finca de Baigorri, en El Ontanal de Lodosa. Vilau es un joven que ha llegado en tono triunfal a la novillería con picadores y que ha despertado la ilusión entre los aficionados catalanes.
Las fiestas de invierno de Aldeanueva de Ebro han tenido más sabor navarro. En el encierro del viernes galoparon reses de Eulogio Mateo, de Cárcar, y al día siguiente les tocó el turno a las de Pedro Domínguez, de Funes.










Festejos taurinos Pamplona, S. XIX