ARMENDÁRIZ BASA EN “EL SACRIFICIO” LA OBTENCIÓN DEL V PREMIO CIUDADELA

Posada de Maravillas y Roberto Armendáriz con sus respectivos trofeos.

Posada de Maravillas y Roberto Armendáriz con sus respectivos trofeos.

La delegada del Gobierno en Navarra, Carmen Alba, entregó al rejoneador navarro el trofeo al mejor toreo a caballo de la pasada feria de San Fermín.

La delegada del Gobierno en Navarra, Carmen Alba, entregó ayer al rejoneador Roberto Armendáriz el V Premio Ciudadela de Pamplona al mejor toreo caballo, galardón instaurado por El Corte Inglés y Onda Cero con el objetivo de reconocer al caballero más destacado de la feria de San Fermín.

En un nuevo escenario –la sala Gola de Baluarte-, el rejoneador de Noain agradeció el galardón –conseguido también hace dos años, aunque de manera compartida con Hermoso de Mendoza- y recordó su trayectoria en el mundo del toro. “Si he llegado hasta aquí, ha sido a base de muchísimo sacrificio por mi parte y de contar con muchos apoyos. Quiero dar las gracias a los que siempre han estado conmigo, en los momentos buenos y no tanto, como un buen puñado de amigos, mi hermano, mi apoderado y, sobre todo, mi padre, que estoy seguro que desde el cielo me sigue ayudando”.

Armendáriz se hizo acreedor de este reconocimiento por su actuación el pasado 6 de julio, festejo en el que ejecutó el mejor toreo y en el que, paradójicamente, fue el único de la terna que no salió a hombros.

El caballero navarro recogió el trofeo, una escultura del escultor Carlos Ciriza, momentos después de que el consejero de Presidencia, Justicia e Interior del Gobierno de Navarra, entregase al novillero Juan Luis Ambel Barranco, “Posada de Maravillas”, una mención especial por su actuación el pasado 5 de julio, tarde en la que triunfó frente al sexto utrero de El Parralejo, al que le cortó las dos orejas.

“Cuando me enteré que iba a torear en Pamplona, tuve muchas sensaciones positivas. Después, ese 5 de julio, tras salir al ruedo el sexto y último, veía que se iba la tarde sin que pasase nada. Pero en una tanda de muletazos, todo cambió: el público, el animal y yo. A partir de ahí, fue todo a más y encima metí la espada. De las 24 novilladas que he toreado este año, lo vivido en Pamplona fue uno de los momentos más felices. Ese triunfo me sirvió para mucho. Por todo ello, el año que viene me gustaría volver a torear en esta feria”, concluyó el novillero pacense.

El encargado de cerrar el acto fue el alcalde de Pamplona, Enrique Maya, quien, tras dar la enhorabuena a los premiados, explicó uno de los inconvenientes de ser corporativo en la capital navarra, el no poder presenciar el festejo de rejones por tener que acudir a Vísperas. “Es la cruz de mi puesto respecto a la feria taurina de San Fermín”, aseguró.

This entry was posted in Actualidad and tagged , , , , , , . Bookmark the permalink.

Comments are closed.